MALDIVAS

EXPLORAR LAS MALDIVAS

Bienvenidos a las Maldivas, donde las arenas son blancas como las sonrisas de la gente del lugar, donde los peces nadan felizmente en las cálidas aguas del Océano Índico, donde el clima es un sueño, y los profundos rayos del sol esperar para envolver en sus brazos .

República de las Maldivas es una nación soberana archipiélago situado en el océano Índico. Cabe destacar que la nación del sur de la isla asiática no tiene contrapartida en todo el mundo en cuanto a su geografía única y la topografía.

Maldivas, el lado soleado de la vida ha sido bendecida con pantallas mágicas e impresionantes de sol durante la mayor parte del año. Al igual que en los países tropicales, las Maldivas cuenta con una estación seca y húmeda. Convenientemente, el clima cálido y húmedo se complementa con la brisa fresca del mar y la lluvia periódica.

 

Bienvenido a las Maldivas

La decisión de tomarse unas vacaciones en las Maldivas no solo implica elegir el destino perfecto para unas vacaciones, sino también descubrir el lado positivo de la vida. ¡Bienvenido a esta nueva experiencia de placer vacacional!

Cualquiera sea el lugar donde se hospede en las Maldivas, tiene la garantía de que lo pasará tan bien que seguramente querrá regresar. Las Maldivas lo tienen todo, excepto un clima frío y montañas. Sin embargo, hay aire acondicionado para mantenerlo fresco y también se puede esquiar –en lagunas, por supuesto, y no en pendientes nevadas. Si quiere sentir la adrenalina de los deportes de aventura, las Maldivas lo tienen todo, desde vuelos en parapente hasta paseos en motos submarinas. O bien puede realizar una excursión de una semana a bordo de un crucero de buceo para bucear, descubrir la vida marítima, avistar delfines e intentar explorar islas.

Y para tener un verdadero escape a la diversión, ¿qué mejor que las playas de arenas blancas de las islas, rodeadas por ramas de cocoteros y salpicadas por el suave oleaje de una laguna azul inmaculada, a un paso de un alojamiento lujoso mejorado con la atención personal inspirada por una sincera hospitalidad?

Con 118 complejos turísticos y 392 hosterías, así como 17 hoteles urbanos y más de 130 cruceros de buceo, las Maldivas tienen alojamiento apto para cada bolsillo. La industria ha madurado con elegancia durante más de 45 años desde que el turismo organizado comenzó por casualidad en 1972. Ahora es el destino turístico más sofisticado y óptimamente administrado del mundo, con visitantes que reciben una cálida bienvenida de cada maldivo.

Unas vacaciones en las Maldivas no solo ofrecen lo último en la relajación perfecta, sino que también les hace conocer a los huéspedes la esencia del puro placer natural. ¡Bienvenido!

Geografía

Las Maldivas es una república independiente (que antes era un sultanato) ubicada en el océano Índico, que comprende un archipiélago de 188 islas habitadas de las 1900 islas distribuidas en 26 atolones naturales.

La palabra en español “atolón” proviene del idioma divehi (el idioma de los maldivos): “atholhu” significa “un arrecife con forma de anillo o cadena de islas de corales”.

Las islas se extienden como una guirnalda a lo largo de 822 km desde los 7 grados al norte del ecuador hasta justo al sur de esa línea y alcanzan su mayor ancho de 130 km de oeste a este. El territorio comprende una superficie total de 90.000 km cuadrados, aunque incluye al mar, que conforma el 99,6 % de las Maldivas. La superficie terrestre de todas las islas es de 298 km cuadrados.

Los países vecinos más cercanos son India, ubicado a una distancia de 600 km al norte, y Sri Lanka, a 670 km al este. Las islas son pequeñas (pocas de ellas superan el kilómetro cuadrado de superficie) y bajas sin ríos ni colinas, con una altura máxima de aproximadamente 2,4 m sobre el nivel del mar. Una laguna poco profunda rodea cada isla, envuelta por arrecifes; más allá de los arrecifes, el océano se hace más profundo a los 365 m. Malé, la ciudad capital, se encuentra al norte del centro de la cadena de atolones y tiene una densa población con aproximadamente 140.000 personas y edificios de departamentos y de oficinas comprimidos en una superficie de 5,8 km cuadrados. Se han transformado más de 115 islas deshabitadas en complejos turísticos de privacidad lujosa y vegetación abundante, abierta solamente a los turistas y al personal. En los años recientes, se han construido hosterías en las islas habitadas, lo que les ofrece a los turistas una maravillosa oportunidad de experimentar un aspecto de la vida en las Maldivas.

Clima

Al encontrarse sobre el ecuador, donde el sol alcanza la mayor temperatura, es normal tener ocho horas de sol brillante casi a diario en las Maldivas, con un promedio de entre 230 y 250 horas al mes. Es de esperar que las temperaturas durante el día ronden en los 30 grados Celsius y que durante la noche desciendan a unos 23 grados. ¿Y la lluvia? Es muy poco frecuente, pero cuando llueve, es cálida y tropical, lo cual refresca a la vegetación a la vez que crea olas para entusiasmar a los surfistas. Los meses más húmedos son mayo y noviembre, pero incluso entonces el nivel de precipitaciones promedio es bajo y alcanza aproximadamente los 2133 mm anuales. La humedad, con el vapor de agua que invade la atmósfera, registra un promedio aproximado de 75 a 80 %, aunque se ve atenuada por las brisas marítimas que soplan sobre las islas bajas. La luz solar dura desde las 06.00 a las 18.30 h; la diferencia diaria entre la pleamar y la bajamar es leve. El clima responde a dos temporadas de monzones, uno del noreste (Iruvaa significa vientos del este) desde diciembre hasta abril y otro del sudoeste (Hulhangu que indica vientos más fuertes) desde mayo hasta noviembre. A esta se la denomina la temporada lluviosa solo porque es el período durante el cual hay probabilidades de lluvia. Entonces, ¿cuándo conviene tomarse esas vacaciones bajo el sol? Tan pronto como esté listo. Las Maldivas tienen un clima tropical todo el año y si bien el clima es impredecible y los aguaceros pueden atacar de repente, no duran demasiado.

Gente, culturay comida local

Durante siglos, el mar y la religión moldearon la personalidad de los maldivos hasta convertirlos en isleños devotos con una confianza en sí mismos a toda prueba y la habilidad de sobrevivir con recursos limitados. Antes de que llegara el turismo, las personas dependían de la pesca, no solo como fuente de alimento sino de ingresos y comercio, con la exportación de peces, secados al sol y ahumados, a Ceilán. Durante siglos, los maldivos estuvieron expuestos a diferentes influencias genéticas y culturales. Se observan vestigios de África, Arabia, Indonesia e India en los rasgos de las personas y en la cultura, especialmente en la danza tradicional con tambores de boduberu (que a veces se presenta en los complejos turísticos) con resonancias de África. La disciplina religiosa del islam ha añadido el respeto por la rutina, la costumbre y la confianza en el destino. Gracias a las oportunidades que ofrecen los mejores ingresos a través del turismo y el acceso a las comunicaciones modernas, los maldivos han recibido con gusto la oportunidad de una educación superior en el extranjero para contribuir con el bienestar del país. La constitución de 2008 inspiró la participación política de los ciudadanos comunes maldivos y, como resultado, las personas han adquirido un ávido interés en el gobierno y en los asuntos mundiales.

La prosperidad impulsada por el turismo ha modificado el estilo de vida sencillo de los maldivos y sus cabañas de piedra de coral se reemplazaron por edificios de departamentos de diez pisos con aire acondicionado, elegantemente diseñados por arquitectos maldivos. Las casas de té en la esquina, que los maldivos visitan para tomar té y comer hedhikaa (aperitivos de masa con relleno de pescado picante) están siendo reemplazadas por cafeterías que sirven comidas rápidas.

Cosas para hacer

Al contrario de lo que podría esperarse, hay tanto para hacer mientras uno se hospeda en las Maldivas; ¡usted deseará poder quedarse más tiempo! En un complejo turístico, hay muchas actividades para realizar en la laguna desde buceo superficial y submarino hasta la pesca en mar profundo o, para los menos vigorosos, pesca con caña desde el costado de una barcaza tradicional maldiva llamada dhoni, y pedirle al personal que prepare el pescado que atrapó para la cena. Hay instalaciones para windsurf, vuelo en parapente, esquí acuático, paseo en kayak, surf con remo y, para los entusiastas, actividades atractivas de surf. Los complejos turísticos organizan viajes en dhoni para avistar delfines cuando saltan y visitas a las islas locales para ver la forma de vida tradicional maldiva o para tener un pícnic en un médano. Hay spas donde terapistas capacitados ofrecen una variedad de tratamientos, incluido el ayurveda, un sistema herbáceo natural de bienestar, y yoga. Para hacer ejercicios, la mayoría de los complejos turísticos cuentan con un gimnasio; además, las caminatas alrededor de la isla son una excelente forma de aprender sobre la flora y la fauna tropical. Algunos complejos turísticos organizan clases de cocina o de degustación de vinos o presentan charlas sobre el medio ambiente, mientras que otras tienen exhibiciones de artesanías locales o un mini museo de mapas y artefactos antiguos.

Una visita a Malé es una oportunidad para hacer compras y explorar, viajar al mundo submarino en el Whale Submarine o volar en hidroavión para un vuelo fotográfico contratado. Hay deportes, como voleibol de playa, y se puede jugar futbolín; muchos complejos turísticos tienen mesas de billar y tenis de mesa, así como juegos interiores. La televisión satelital mantiene a los huéspedes en contacto con el mundo y los complejos turísticos tienen acceso de wifi, así como bibliotecas de películas, revistas y libro